ASOCIACIÓN CACEREÑA DE JUGADORES DE AZAR EN REHABILITACIÓN

 

La Asociación Cacereña de Jugadores de Azar en Rehabilitación (A.C.A.J.E.R.) se constituyó como Asociación sin ánimo de lucro el día 13 de Julio de 1.995, aunque empezó a funcionar como tal, ayudando y rehabilitando a personas con problemas de juego, un año y medio antes de la fecha señalada. 

Comenzamos la andadura con el grueso de jugadores patológicos relacionados con máquinas tragaperras y bingo, en una proporción aproximada de 8 enfermos de tragaperras por 2 de bingo y con una mayoría importante de varones sobre mujeres (9 hombres por cada mujer y ésta se relacionaba casi siempre con el bingo). Y durante muchos años, los problemas de juego estuvieron relacionados básicamente, con estos dos juegos adictivos.

En los últimos años, el perfil de jugador ha cambiado mucho y han empezado a proliferar y a frecuentar la Asociación -además de jugadores de tragaperras y bingo- chicos extremadamente jóvenes con problemas relacionados con el juego online – apuestas deportivas, póker online…- y apuestas deportivas en salones de juego, además de otros problemas adictivos relacionados con internet y redes sociales.

 

Servicios del centro

Área de recepción del jugador que llega por primera vez a la Asociación:

  • Realiza la recepción un jugador voluntario rehabilitado o en fase avanzada de rehabilitación.

Área de evaluación y diagnóstico:

  • Intervención individual (psicólogos, médico).

Área de Tratamiento:

  • Apoyo terapéutico individual al jugador patológico.
  • Apoyo terapéutico y orientación al familiar.
  • Terapia Grupal (a jugadores).
  • Terapéutica Grupal (a los familiares).
  •  Terapia de Gran Grupo dirigida por un profesional-es (a enfermos y familiares).
  • Prevención de recaídas. Actividad dirigida a jugadores patológicos en la última fase de rehabilitación.

Área de Autoayuda:

  • Grupo de Autoayuda para enfermos (por uno o dos veteranos).
  • Grupo de autoayuda para familiares (por uno o dos veteranos).

El testimonio de los jugadores, sobre todo de los más veteranos, juegan un papel fundamental en el proceso de cambio terapéutico. Se utilizan las vivencias, las experiencias y la fuerza del grupo para elevar la toma de conciencia del jugador y el cambio en el estilo de vida. 

Área de seguimiento-control.

Lo realiza el/los terapeutas, quincenalmente o mensualmente.

Uno de los objetivos de esta Asociación, además de prevenir, informar, rehabilitar, … es el de garantizar la confidencialidad de todo el proceso terapéutico (“lo que se habla en Terapia, debe quedar dentro de la Terapia”) así como el de potenciar en todo momento el sentido de pertenencia y vínculo entre los asociados.

Que el jugador logre tomar conciencia de que tiene un grave problema con el juego y que el máximo responsable es el mismo, es el primer gran paso en el proceso del Tratamiento.

LUDOPATÍA

¿Qué es la ludopatía?

La ludopatía se considera como una adicción sin sustancia.  Quien la padece se siente empujado por un deseo incontrolable de jugar, llegando a afectar a su vida laboral o académica, familiar y personal. Se produce  una relación de dependencia y pérdida de control  sobre el juego que hace que la persona no pueda resistir el impulso a jugar a pesar de las graves consecuencias.

La ludopatía o dependencia al juego de apuestas es un trastorno que tiene como síntoma principal la pérdida de control sobre el impulso de jugar.

Características:

El Manual Diagnóstico y estadístico de los Trastornos Mentales (DSM 5)  se refiere a la ludopatía como  una conducta de juego persistente y recurrente, desadaptativa, tal y como se reflejaría en la presencia de 4 o más de los siguientes síntomas durante 12 meses:

  • Necesidad de apostar cantidades de dinero cada vez mayores para conseguir la excitación deseada.
  • Está nervioso o irritado cuando intenta reducir o abandonar el juego.
  • Ha hecho esfuerzos repetidos para controlar, reducir o abandonar el juego, siempre sin éxito.
  • A menudo tiene la mente ocupada en las apuestas (por ejemplo, reviviendo continuamente con la imaginación experiencias de apuestas pasadas, condicionando o planificando su próxima apuesta, pensando en la forma de conseguir dinero para apostar).
  • Utilización del juego como vía de escape de los problemas o de alivio del malestar emocional. A menudo apuesta cuando siente desasosiego (por ejemplo, desamparo, culpabilidad, ansiedad, depresión).
  • Después de perder dinero en las apuestas, suele volver otro día para intentar ganar (“recuperar” las pérdidas).
  • Miente para ocultar su grado de implicación en el juego.
  • Ha puesto en peligro o ha perdido una relación importante, un empleo o una carrera académica o profesional a causa del juego.
  • Apoyo económico reiterado por parte de la familia y de los amigos para aliviar su situación financiera desesperada provocada por el juego.

 

¿Cómo un jugador social llega a ser jugador patológico?

Para llegar a ser jugador patológico se pasa por diferentes fases o etapas:

  • Fase de ganancia.

Al principio suele haber una fase en la que el jugador suele ganar algo de dinero, dinero que anima al jugador a seguir jugando, animado por la creencia de éxito fácil y por la fantasía o creencia de sus propias cualidades como jugador.

  • Fase de pérdidas.

En esta fase el jugador empieza a perder e intenta recuperar el dinero perdido, jugando cada vez mayor cantidad de dinero. El jugador quiere recuperar las pérdidas y con ello lo que consigue es incrementan las pérdidas y con ello las deudas. El jugador se obsesiona con el juego y poco a poco se va produciendo un deterioro psicológico, físico, económico, familiar, social y laboral o académico.

En esta fase aparecen las mentiras y las ocultaciones. En algunas ocasiones, la familia lo descubre y/o pueden confesarles el problema, aparecen las promesas de que es la última vez, … las últimas oportunidades.

  • Fases de desesperación.

 En esta fase el jugador se ve en un callejón sin salida. Por una parte, el juego se intensifica y por otra, la familia se siente cada vez más impotente.

El deterioro cada vez es mayor. El jugador busca dinero para seguir dinero para seguir jugando a través de familiares, amigos, bancos, prestamistas…y/o se puede incrementar el riesgo de actos delictivos: desfalcos, falsificación de cheques…

El jugador niega su problema. Cada vez está más irritable, pueden aparecer importantes problemas psicológicos como ansiedad, estados depresivos, ideas de suicidio, trastornos del sueño…

¿CREES QUE PUEDES TENER UN PROBLEMA CON EL JUEGO?

Rellena este breve cuestionario si crees que tienes un problema con el juego, bien en la modalidad de juego presencial u online. Responde SI o NO a las siguientes preguntas:

 

  1. ¿Cree que tiene o ha tenido alguna vez problemas con el juego?
  2. ¿Se ha sentido culpable por jugar o por lo que le ocurre cuando juega?
  3. ¿Ha intentado alguna vez dejar de jugar y no ha sido capaz de ello?
  4. ¿Ha cogido alguna vez dinero de casa para jugar o pagar deudas?

Corrección: Si ha contestado “SI” a dos o más preguntas, probable jugador patológico (base de Fernández-Montalvo, Echeburúa y Báez 1995).

LA MEJOR FORMA DE GANAR ES NO APOSTAR

No permitas que esto vaya a más, puedes disfrutar  de tu familia, de tus relaciones personales y sociales, mejorar tu situación económica, mantener tu trabajo o participar en promociones, o si eres estudiante puedes retomar y finalizar esos estudios que querías realizar.

Si conoces a alguien que esté pasando por esta situación, ayúdale, infórmale sobre los recursos que necesita, busca la asociación que está más cercana a su domicilio y ofrécele tu ayuda, transmítele que puede contar con tu apoyo, pero hazlo sin juzgarle, sin recriminarle, sin atacarle, la ludopatía es una enfermedad y como tal necesita tratamiento. Nadie decide ser ludópata libremente, el proceso de la adicción va avanzando si nadie hace nada.  

 

¿QUÉ ES LA ADICCIÓN A VIDEO JUEGOS?

 

La OMS dice que el transtorno por el uso de video juegos es un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente, que puede ser lineal o fuera de línea, manifestado por un control deficiente sobre el juego, aumentando la prioridad otorgada al juego sobre otros intereses de la vida y actividades diaria, y a la continuación o escalada del juego a pesar de consecuencias negativas.

INFORMACIÓN FAMILIAR

¡OJO! NO SOLO SUFRE EL JUGADOR. LA FAMILIA Y LOS SERES QUERIDOS TAMBIÉN SUFREN. 

El juego patológico es una fuente de problemas para las personas de su entorno: pareja, familia, amigos y compañeros de trabajo. Produce una destrucción progresiva y contundente de la relación familiar y social.

¿Cómo afecta el problema al familiar?

Dentro de la familia, es el cónyuge el que se ve afectado de modo más intenso por la adicción, pasando con frecuencia por las siguientes fases:

  • La fase de negación se caracteriza por que ignoramos el problema, no lo queremos ver o lo justificamos
  • A continuación, la fase de estrés se caracteriza por que intentamos ayudar al jugador, pagamos sus deudas, creemos sus promesas (es la última vez, …) lo que nos produce un intenso desencanto cuando comprobamos de que todo es mentira, que todo sigue igual. En esta etapa podemos aislarnos socialmente de amigos y familiares. Algunos intentamos ocultar el problema, presentamos elevados niveles de ansiedad, bajo estado de ánimo, cierto bloqueo mental…. Incluso podemos llegar a tener sentimientos de culpa, pudiendo, en algunos casos, sentirnos responsables del problema. 
  • La fase de agotamiento es el paso siguiente cuando no se encuentra la solución adecuada. Si no lo has hecho antes, ahora es el momento de pedir ayuda porque la ludopatía es una enfermedad, acude a nuestra Asociación.

TESTIMONIOS

TESTIMONIO DE UN JUGADOR REHABILITADO, CON MAS DE 10 AÑOS SIN JUEGOS DE AZAR

La verdad, es que empecé en esto del juego desde muy joven, de hecho,me ha gustado siempre, recuerdo apostar con los amigos en las partidas de chapas o jugando a las canicas, así que ha estado en mi vida prácticamente siempre.

La cosa empezó a degenerar cuando me hice adulto, al principio no era gran cosa, algunas monedas sueltas en una máquina, alguna visita al casino, a veces. ganaba, otras perdía, pero siempre dentro de un límite.

¿Qué pasó?, simplemente que esas visitas al casino se hicieron más frecuentes y tenía una sensación de poder, de tener una vida más plena, iluso de mí. Era un bálsamo, una vía de escape de una realidad que no quería ver y no me llenaba (o eso creía yo). He de decir que no era impulsivo, yo planeaba meticulosamente mis vistas al casino y mis tiempos para jugar, podía estar días, semanas sin pisarlo, pero cuando lo hacía, no había limite ni de tiempo ni de dinero.

Unos de los momentos más vergonzosos fue estar jugando mientras mi mujer estaba en un quirófano sufriendo un legrado, operación que a nivel físico no es complicada, pero que psicológicamente es muy dura y no estuve ahí para apoyarla, esa herida no me la podre quitar nunca.

¿Como llegue a la asociación?, un día, mi padre fue a verme a Madrid y destapo el pastel, salió todo y pase de tener una casa, un trabajo, una mujer, una vida, a tener que volver a casa de mis padres, con una mano delante y otra detrás.

Cuando empecé, solo pensaba en dos cosas, como recuperar a mi mujer y como salir de ese marcaje tan férreo al que me tenían sometido, hasta que al cabo de un tiempo, después de una terapia a la que acudió mi mujer, cuando salimos esta me dijo que no quería saber nada de mí y que nunca sería capaz de decir una verdad… esa bofetada me despertó, estuve casi un mes entero sin hablar apenas, solo pensando, digiriendo y sobre todo conociéndome, se puede decir que fue un renacer en todo el sentido de la palabra con ayuda de la gente de la asociación y especialmente de mi padre, el cual sabia escuchar y sobre todo aconsejar.

Solo puedo decir que esto para mi es una “bendita maldición”, porque a pesar de todo el daño y todo el tiempo que he perdido, el pasar por este trance me ha ayudado a conocerme muy bien y sobre todo a crecer, a querer seguir creciendo, evolucionando. No contemplo que haya juego en mi vida, no lo necesito ni lo quiero, porque de lo que me he dado cuenta es que lo que más vale en esta vida, no se compra ni se vende.